lunes, 25 de agosto de 2008

Guillermo Castrejón, presente


La música de jarana y la fusión de bailes autóctonos y españoles, sus cartas fuertes

Campeche buscará cautivar con su tradición cultural al Cervantino

■ La entidad invertirá cerca de $30 millones para presentar una muestra de su gastronomía y su artesanía tradicionales

■ En ese contexto, la Orquesta Sinfónica estatal celebrara 10 años de existencia

Ana Mónica Rodríguez

Ampliar la imagen La Orquesta Sinfónica de Campeche una de las representantes de la música de la entidad sureña La Orquesta Sinfónica de Campeche una de las representantes de la música de la entidad sureña

Ampliar la imagen La Orquesta Típica Ah Kim Pech será la otra representante de la música de la entidad sureña durante la realización de la 36 edición del Festival Internacional Cervantino, que comenzará el 8 de octubre La Orquesta Típica Ah Kim Pech será la otra representante de la música de la entidad sureña durante la realización de la 36 edición del Festival Internacional Cervantino, que comenzará el 8 de octubre

Con una inversión de alrededor de 30 millones de pesos, lo más selecto de la tradición cultural del estado de Campeche se presentará en la edición 36 del Festival Internacional Cervantino (FIC) con ánimo de cautivar al público.

Se mostrará la música de jarana, seguida por bailes, exposiciones, muestras gastronómicas, de artesanías, así como la presentación de la Orquesta Sinfónica del estado, la cual celebra una década de existencia.

La representación de los bailes autóctonos y españoles que se fusionaron en el siglo XVII será parte medular de las actividades que el estado invitado de honor difundirá en el máximo encuentro cultural del país, a partir del próximo 8 de octubre, en la ciudad de Guanajuato.

“La estructura musical y dancística de Campeche mantiene raíces españolas. Esa fusión de ritmos europeos e indígenas han otorgado folclor, orgullo, personalidad y garbo a la entidad, que ha sobresalido, en términos de cultura, del resto de la península de Yucatán”, explicó Isaac Villegas Rodríguez, director del Ballet Folclórico de la Universidad del estado.

Durante la presentación a la prensa del programa de actividades de Campeche en el FIC, el coreógrafo explicó que la fusión dancística y musical se originó entre los españoles asentados dentro de la zona amurallada y el resto de la población, que celebraba sus fiestas y bailaba en el exterior.

“De ese intercambio cultural, así como de la adaptación de ritmos españoles y nativos, surgen los sones, además de la utilización de la jarana”, los cuales han conformado el vasto folclor y la cultura campechana, continuó.

El sarao y la Fiesta del Palmar son ejemplos de las celebraciones populares que perduran en la entidad. El primero se realiza en Campeche desde 1815; la palabra “sarao” es de origen portugués y significa, literalmente, “fiesta de las gentes de distinción”.

Si bien en un principio los saraos se realizaban en las casas de las principales familias de la ciudad, después se convirtieron en grandes fiestas populares, realizadas en diversos barrios de Campeche. Estas celebraciones dieron origen a las Fiestas del Palmar, en salones improvisados en la playa, adornados con enramadas de palmas de coco.

En la época actual, agregó Villegas Rodríguez, “las tradiciones de la entidad están vivas ciento por ciento”.

Alrededor de 450 personas integran la delegación campechana que participará durante tres semanas en el Festival Internacional Cervantino, entre los que destacan la orquesta Típica Ah Kim Pech, además de la banda de la entidad; dos ballets folclóricos; los grupos de trova Los Románticos, Presentimiento y Romanza de Campeche, así como el grupo de jazz Xamán.

Las exposiciones plásticas de artistas campechanos y la arraigada cultura representada con artesanías, gastronomía tradicional, bailes y música estarán ubicadas en diversos recintos y espacios abiertos de la ciudad guanajuatense.

Noche de Campeche será el espectáculo de baile que se presentará el 9 de octubre en la explanada de la Alhóndiga de Granaditas, con la participación de los ballets folclórico de la universidad y del estado.

La orquesta Típica Ah Kim Pech, del ayuntamiento capitalino de la entidad, se presentará en el mismo escenario el 13 de octubre para mostrar a los espectadores la fusión de las raíces españolas con los ritmos locales, que dieron origen a los valses tropicales, habaneras, guarachas, románticos bambucos y cantos patrióticos que colmarán con su ritmo a la ciudad cervantina.

En el espectáculo Nuestra tierra, que también se realizará en la histórica explanada, compartirán escenario la cantante oaxaqueña Susana Harp y las bandas de Guanajuato y de Campeche, que interpretarán obras de Álvaro Carrillo, Tata Nacho y José Alfredo Jiménez, así como sones populares y canciones mexicanas tradicionales.

La música continuará en el mercado Hidalgo, en la plaza del Baratillo y en el kiosco del jardín de la Unión, en donde se escucharán los sonidos de la trova peninsular: bolero, danzones, jazz y diversos ritmos afrocaribeños y latinoamericanos.

También en diversos puntos de la ciudad serán montadas fotografías de Guillermo Castrejón, las cuales integran la muestra Ritos, con testimonios de procesiones y actividades religiosas captadas durante dos años.

El Museo Móvil, que estará en Los Pastitos, será una opción lúdica para que los niños se adentren en el aprendizaje de la cultura maya de Campeche. Mediante dos cajas de tráiler el guión museográfico abundará sobre temas de religión, comercio, matemáticas, astronomía, cosmología, escritura y arquitectura mayas.

En la exposición gastronómica también habrá venta de productos artesanales, donde el público también podrá adquirir cerámica, textiles, huipiles, sombreros de palma, hamacas, orfebrería y una diversidad de objetos de uso cotidiano y de ornato.

En lo concerniente a publicaciones, será presentado el libro Nostalgias ocultas, anécdotas sobre la vida de Joaquín Clausell, cuyos comentarios estarán a cargo de Teresa Franco y Claudia Clausell, en el teatro Juárez.

martes, 19 de agosto de 2008

Reivindica Taibo I labor del periodista


Ex On Line

http://www.exonline.com.mx/XStatic/excelsior/template/content.aspx?se=nota&id=221606

Lilian Hernández
Advierte que es un oficio que en ocasiones pone a su practicante en “la mira que paga mal”; dan galardón a Excélsior“


Ser periodista es convertirse en una extensión de los ojos que no están allí para ver, los oídos que no están allí para escuchar y, en algunas honrosas ocasiones, en la voz de los que no pueden hablar tan alto como quisieran para ser escuchados.”


Así fue como Paco Ignacio Taibo I, quien anoche fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo 2007 por su trayectoria, destacó el oficio de los comunicadores.
Aunque no pudo emitir su discurso de voz propia, el creador del Gato culto habló a través de su hijo, Benito Taibo, quien al empezar a leer el mensaje de su padre aclaró —en tono de broma— que cualquier modificación al texto, por mínima que fuera, le provocaría quedar desheredado.
“Si cambia una frase, un párrafo, una palabra, su madre tiene instrucciones precisas para sacarlo de mi testamento”, leyó Benito, ocasionando con ello las risas de los presentes en el Palacio de Bellas Artes.


Anoche, en la séptima edición ciudadana del Premio Nacional de Periodismo, el autor de Pálidas Banderas y Flor de la tontería fue reconocido “por la hondura y compromiso de décadas con el periodismo cultural mexicano, ajeno a todo poder, influencia y amiguismo, anteponiendo la esencia de los valores a la epidermis de las cosas”.


En su discurso, Taibo I aseveró que los periodistas tienen a diario “la condena de repetir la vergüenza y la desazón, pero lo más grave es que si una vez se callan, se quitarán la voz para siempre, porque su única carta de presentación es la propia palabra”.
También destacó los riesgos que implica esa labor. Si bien es un oficio que deja satisfacciones —aseveró—, también es terrible, “porque ser la voz de otros te pone en la mira que paga mal y, en ocasiones, se cobra con la propia vida”, enfatizó Benito Taibo durante la lectura del discurso de su padre. Durante la entrega del Premio Nacional de Periodismo se guardó silencio, pero también se rompió.


Las voces de las indígenas triquis Felícitas Martínez Sánchez y Teresa Bautista Merino, asesinadas el 7 de abril, hicieron eco en el recinto. Ambas, locutoras de la radio comunitaria La voz que rompe el silencio, fueron reconocidas en la categoría de Orientación a la Sociedad, premio recibido por sus familiares. “Una voz que rompe el silencio no se puede callar con nada ni con dinero ni con amenazas ni con balas”.


Teresa Bautista y Felícitas Martínez rompieron el silencio desde una pequeña cabina para comunicar a su pueblo sobre sus derechos y sobre las violaciones a los derechos humanos de las mujeres”, fueron las palabras con las que Yanira Vázquez, prima de Felícitas, recordó a las comunicadoras oaxaqueñas.


“Si con su muerte —apuntó Yanira— los asesinos quisieron callarlas, les falló el tiro, porque ahora su voz se ha convertido en las voces de más periodistas que sonaran más fuerte y más claro para clamar justicia (...) Hoy exigimos justicia al gobierno de Oaxaca para que castigue a los responsables materiales e intelectuales de estos crímenes y no se obstaculicen las investigaciones, porque sólo provocará que se reclame más justicia.”


Al respecto, Pascal Beltrán del Río, director editorial de Excélsior y premiado en la categoría de Entrevista, recordó a las indígenas triquis como dos mujeres “muy valientes” y lamentó que no pudieron estar en la ceremonia, “porque una mano asesina se los impidió”.
A la ceremonia asistió el presidente del Consejo de Administración del Grupo Empresarial Ángeles, Olegario Vázquez Raña, acompañado de su esposa, María de los Ángeles Aldir. El señor Vázquez Raña recibió, del Consejo Ciudadano, el reconocimiento obtenido por este diario.
Durante la ceremonia, el presidente del Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo, José Morales Orozco, condenó los ataques contra periodistas y exigió al gobierno federal mayor seguridad


Advierte que es un oficio que en ocasiones pone a su practicante en “la mira que paga mal”; dan galardón a Excélsior“Ser periodista es convertirse en una extensión de los ojos que no están allí para ver, los oídos que no están allí para escuchar y, en algunas honrosas ocasiones, en la voz de los que no pueden hablar tan alto como quisieran para ser escuchados.”


Así fue como Paco Ignacio Taibo I, quien anoche fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo 2007 por su trayectoria, destacó el oficio de los comunicadores. Aunque no pudo emitir su discurso de voz propia, el creador del Gato culto habló a través de su hijo, Benito Taibo, quien al empezar a leer el mensaje de su padre aclaró —en tono de broma— que cualquier modificación al texto, por mínima que fuera, le provocaría quedar desheredado. “Si cambia una frase, un párrafo, una palabra, su madre tiene instrucciones precisas para sacarlo de mi testamento”, leyó Benito, ocasionando con ello las risas de los presentes en el Palacio de Bellas Artes.


Anoche, en la séptima edición ciudadana del Premio Nacional de Periodismo, el autor de Pálidas Banderas y Flor de la tontería fue reconocido “por la hondura y compromiso de décadas con el periodismo cultural mexicano, ajeno a todo poder, influencia y amiguismo, anteponiendo la esencia de los valores a la epidermis de las cosas”.


En su discurso, Taibo I aseveró que los periodistas tienen a diario “la condena de repetir la vergüenza y la desazón, pero lo más grave es que si una vez se callan, se quitarán la voz para siempre, porque su única carta de presentación es la propia palabra”.
También destacó los riesgos que implica esa labor. Si bien es un oficio que deja satisfacciones —aseveró—, también es terrible, “porque ser la voz de otros te pone en la mira que paga mal y, en ocasiones, se cobra con la propia vida”, enfatizó Benito Taibo durante la lectura del discurso de su padre. Durante la entrega del Premio Nacional de Periodismo se guardó silencio, pero también se rompió.


Las voces de las indígenas triquis Felícitas Martínez Sánchez y Teresa Bautista Merino, asesinadas el 7 de abril, hicieron eco en el recinto.


Ambas, locutoras de la radio comunitaria La voz que rompe el silencio, fueron reconocidas en la categoría de Orientación a la Sociedad, premio recibido por sus familiares.
“Una voz que rompe el silencio no se puede callar con nada ni con dinero ni con amenazas ni con balas.
Teresa Bautista y Felícitas Martínez rompieron el silencio desde una pequeña cabina para comunicar a su pueblo sobre sus derechos y sobre las violaciones a los derechos humanos de las mujeres”, fueron las palabras con las que Yanira Vázquez, prima de Felícitas, recordó a las comunicadoras oaxaqueñas.


“Si con su muerte —apuntó Yanira— los asesinos quisieron callarlas, les falló el tiro, porque ahora su voz se ha convertido en las voces de más periodistas que sonaran más fuerte y más claro para clamar justicia (...) Hoy exigimos justicia al gobierno de Oaxaca para que castigue a los responsables materiales e intelectuales de estos crímenes y no se obstaculicen las investigaciones, porque sólo provocará que se reclame más justicia.”


Al respecto, Pascal Beltrán del Río, director editorial de Excélsior y premiado en la categoría de Entrevista, recordó a las indígenas triquis como dos mujeres “muy valientes” y lamentó que no pudieron estar en la ceremonia, “porque una mano asesina se los impidió”.


A la ceremonia asistió el presidente del Consejo de Administración del Grupo Empresarial Ángeles, Olegario Vázquez Raña, acompañado de su esposa, María de los Ángeles Aldir. El señor Vázquez Raña recibió, del Consejo Ciudadano, el reconocimiento obtenido por este diario.

Durante la ceremonia, el presidente del Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo, José Morales Orozco, condenó los ataques contra periodistas y exigió al gobierno federal mayor seguridad.